Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Madrid / San Sebastián
Email: info@alvarogerman.com
Phone: 0034 639 909 755
Instagram posts
Twitter posts
Couldn't connect with Twitter
Latest From Our Blog
Menú
© Álvaro Germán Vilela
Álvaro Germán - Fotografía | La técnica de Sven en la Ensalada de apio y parmesano
16660
post-template-default,single,single-post,postid-16660,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-17.0,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.5,vc_responsive

La técnica de Sven en la Ensalada de apio y parmesano

El apio estaba muy fresco y jugoso, tenía verde dentro. Alguien debió pasar mucho rato quitando todas las hebras. Alguien igual de cuidadoso sacó lascas de un parmesano muy curado. Esos dos elementos colocados uno sobre otro en mi plato esperaron a que me llegase el aceite de guindilla y romero que se pasaba de mano en mano y de mesa en mesa.
Ahí y en ese momento era todo lo que quería y todo lo que necesitaba. Y lo tuve porque lo busqué durante horas. Por desgracia el lugar ya no existe.

Hace unos días le contaba esto de la Insalata di sedano con parmigiano a una amiga y ayer mismo, Manuel Romo, realizador de Cuarto Milenio, me hizo un comentario respecto al uso del zoom que me llevó a acordarme de Sven Nykvist.

En 1998 tuve la suerte de conocer a Sven Nikvist. De todos los directores de fotografía que he conocido es el que mejor impresión me ha causado. Siendo, para mi gusto, el mejor de todos los tiempos en técnica y estética, además era un hombre modesto, sencillo y educado. También era muy callado y reservado.
De las pocas frases que pude cruzar con él recuerdo el consejo que me dio para centrar mi carrera: Arte, arte, arte; y un poco de técnica.
Por aquel entonces, yo era un veinteañero, me asustaba la técnica. Porque no la dominaba.
Ahora creo dominarla sin llegar a conocerla del todo. Pero es ese dominio el que produce el efecto contrario al que uno espera. Con el conocimiento se abandona lo innecesario, lo sobrante, lo decorativo. Tanto delante como detrás del lienzo o del plano focal.
Supongo que otros le llaman confianza o experiencia. Da igual el nombre. Sin parar a pensarlo me he encontrado iluminando con lo básico, con lo necesario. Antes también, sí. Ha cambiado la cantidad de trastos que empleo y también mi gusto por ver las cosas y las personas. Hace unos meses rodé el plano mas interesante de mi carrera, no el mas bonito ni espectacular, con la luz de una linterna rebotada en mi mano y que incidía en la cara y el gesto de la actriz. Supongo que a esto se refería Sven, muy dado a este tipo pinceladas.

Arte, arte, arte; y un poco de técnica.
Sven Nykvist

En este video, a partir del minuto 11:30 habla de este respecto y amplía el modo en el que él entiende el arte cinematográfico.

Curiosamente, en mi segundo viaje a Milán me sucedió algo parecido. Gasté buena parte de mi presupuesto en comer en un restaurante que hacia tiempo tenia fichado. Todo estaba muy bien presentado y cocinado, pero eso no tenía calado ni alma. Ello hacia destacar la simple y humilde focaccia cortada a tiras en el cesto del pan, que sin duda era lo único que salía lleno de cariño y de arte verdadero de esa cocina. Repetí de pan y a la salida me acerqué al horno a felicitar al quinceañero que espolvoreaba comino sobre las simples tortas crudas cual artista renacentista.

Supongo que si hubiese compartido esa cena con Sven hubiésemos coincidido que hoy en día ese chico estará llegando a la misma conclusión que hoy ya tenemos interiorizada. Al menos yo sí. Por desgracia, esta forma de ver y entender tanto el cine como la gastronomía está siendo eliminada por modas, aparatitos y sus postureos.



   
Copyright © 2019 Álvaro Germán