Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Madrid / San Sebastián
Email: info@alvarogerman.com
Phone: 0034 639 909 755
Instagram posts
Twitter posts
Couldn't connect with Twitter
Latest From Our Blog
Menú
© Álvaro Germán Vilela
Álvaro Germán - Fotografía | Los ‘modernis’ renacentistas.
17045
post-template-default,single,single-post,postid-17045,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,side_area_uncovered_from_content,qode-theme-ver-17.0,qode-theme-bridge,disabled_footer_top,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.5.5,vc_responsive

Los ‘modernis’ renacentistas.

Me he venido arriba y he decidido por primera vez escribir de algo sin ningún tipo de argumentación. Simplemente basándome en suposiciones más o menos jocosas.
Y ya puestos a meterme en un jardín, me meto hasta la fuente. Y qué mejor manera de empezar que con una blasfemia. Es que me ha asaltado una duda. ¿La última cena fue una quedada de modernis Hipsters?  Un barbudo que invita a sus colegas barbudos a cenar en un garito judio, cortan el pan con las manos, comparten los platos de cordero pascual y beben vino de una variedad de vid que hoy se conoce como Syrah. (Arqueólogos revelan qué comieron Jesús y los 12 apóstoles en la última cena).
Y siglos después, Leonardo da Vinci, otro gran moderni del Renacimiento hace un ‘selfie’ de esa quedada y lo sube a un muro, el de Santa Marie de la Grazie.

La última cena

Esta duda me asaltó en la propia Santa Merie de Grazie en las dos ocasiones que he visitado Milán, en las dos ocasiones que he intentado ver el fascinante mural de La última cena me he tenido que ir de vacío. En la primera ocasión estaban restaurando el mural y en la segunda visita ya ni me preocupé en preguntar el motivo por el que estaba cubierto de andamios. Estoy convencido que hay alguna especie de organización secreta que me espía y se entera de toda aquella obra de arte que quiero admirar o monumento que quiero fotografiar y se la lleva para restaurarla o se apresura a taparlo con andamios.
Por suerte están las nuevas tecnologías para admirar hasta el último detalle de tan magna y culinaria obra. Y gracias a estas tecnologías todo lo concerniente a la gastronomía se ha puesto de moda. En mi caso y en parte de las personas con las que intercambio información este gusto siempre ha estado ahí, la única diferencia es que nadie nos hacía caso. 


¿Fueron la pintura, escritura y resto de artes comunicativas las que hicieron dar un paso de gigante a la evolución gastronómica?
Todo esto, más allá del chiste, hace plantearme que los Renacentistas fueron los primeros foodies de la historia. La reciente peste negra había dejado diezmada la población europea, tres o cuatro generaciones atrás no habían sido suficientes para recuperar la demografía y todo ello contribuyó durante aquellos años al enriquecimiento de los que quedaron vivos, había mucho más para repartir, mucho más para comer. Y todos sabemos lo que viene después de comer mucho; comer mejor.
Siendo el Renacimiento el fin de la Edad Media ello también llevó a terminar con unas técnicas de cocina tan oscuras como la propia época. La cocina medieval era muy grasa y la renacentista era mucho más magra. Platos tradicionales e históricos propios del Renacimiento basados en la casquería, como el Lampredotto, los encontramos mucho más cargados de grasa en otras recetas propias de otras épocas y lugares donde el renacer no estuvo tan presente.

Casi una situación análoga hemos vivido estos últimos años con la tendencia wellness y fitness o lo orgánico y lo ecológico y la concienciación de que la salud empieza y se basa en lo que te metes por la boca.
Dentro de ese deseo de renacer se buscan nuevas técnicas y nuevos productos, no solamente se disfruta comiendo, también se disfruta cocinando y averiguando el origen del cultivo, y también se disfruta por primera vez el hecho de darlo a conocer y comunicar y difundir que lo implantas a tu dieta y a tu recetario.
La llegada a Europa de todos los productos traídos por los conquistadores del Nuevo Mundo sin duda fue la aportación más importante de este paso de la cocina medieval a la renacentista. De igual forma la globalización de los medios de comunicación con las redes sociales y el acceso al transporte de viajeros de bajo coste da la facilidad de viajar a lugares remotos permitiendo que se repita la historia en nuestra época. Las cocinas de cada país se fusionan, evolucionan y se expanden gracias a la aportación de los productos traídos de otros países.

Y por último pero no el menos importante el factor humano, aquel que dota a la gastronomía de algo desconocido hasta el momento; el alma, y con ello el reconocimiento de que puede ser algo más qué alimentación; puede y debe ser cultura.
Más allá del propio Leonardo encontramos a Bartolomeo Scappi, famoso cocinero italiano del Renacimiento que es autor de uno de los libros más importantes de la historia de la gastronomía mundial, Del arte de cocinar, que junto con De re coquinaria de Apicius, a mi parecer, marcan el camino de la evolución de la gastronomía y sientan las bases de lo que hoy es la cocina moderna. Centrándome de nuevo en el moderno que me ocupa, desde que tengo uso de razón en todos los campos que he tenido que estudiar o profundizar ahí aparecía Leonardo; cuando estudiaba física ahí estaba Leonardo, cuando estudiaba pintura ahí estaba Leonardo, cuando estudiaba fotografía ahí estaba Leonardo, y por supuesto ahora estudiando gastronomía; ahí está Leonardo. He llegado a pensar que Da Vinci era un personaje de ficción inventado por algún genio del marketing, porque entre recetarios falsos, películas documentales, cuadernos de notas o códices corría el riesgo de terminar tan cansado de Leonardo como de los Hipsters.
Pero de Leonardo no me interesa su recetario de palo, no me interesa su máquina fake para hacer pasta, no me interesa sus grabados de capones realizados con el Ilustrartor; lo que me interesa es lo que deja el poso del Arte, la cultura. En este caso la cultura del arte de cocinar….. etcétera….
Opera dell'arte del cucinare

 

...perche la minesstra si fredda.
Leonardo Da Vinci

(Anotación aparecida en una de las páginas del Codex Arundel de 1518 sobre estudios de geometría).



   
Copyright © 2019 Álvaro Germán